sábado, 8 de febrero de 2014

La locura del Morera triunfa en una noche en la que el Canijo nos deja helados de la muerte.

Que suerte más grande tienen algunos. Tanto los que se suben a las Tablas a cantar este séptimo día, como aquellos que han podido conseguir entrada. Es viernes, y en el Falla se respira un ambientazo de esos de tomarse un copazo en condiciones. Y no es para menos, hoy les toca cantar por derecho a tres chirigotas muy esperadas: la del Canijo de Carmona, la del Cascana y la de Santoña. Y si a todo esto le unimos la vuelta del Morera, el cocktail puede ser explosivo.



El pistoletazo de salida se da con el coro Una morena y una rubia. Representan a esos gaditanos afincados en Alemania y que añoran Cádiz. Primer tango a su madre, la cual van a echar mucho de menos. Es que una madre es una madre. Y no se diga nada más. El segundo tango es brutal. A Pedro Romero el cual comparan con una gaviota. Digno de escuchar. Buena tanda de cuplés de estos tiroleses con estribillo al tipo y encima con una jarra de cerveza en la mano. El primero para una monja que al parecer dice estar preñada. El segundo mejor. A la Teo, que con dos cervezas de más la ven hasta más guapa. Llevan un cebollón...que les dura hasta el popurrí. ¡Que alguien me expliqué porqué motivo se apagan las luces y cantan una cosa extraña!. Ahh..vale sale un hombre que se va a ligar a una gachí...¡¡que tiene un palo!!. Ya lo entiendo, lo que quería era llevarla a lo oscuro. Lo que no entiendo es todo el paripé que hacen que se come medio popurrí para el puñetero palo. La idea no es mala del todo. Además, se nota que se están divirtiendo y el coro lo están defendiendo bien. Pero no me convence. Me gustaron más el año pasado con el homenaje al cuarteto Guais, Plai, Mais. Sobre todo en letras. De tipo e interpretación van sobraos. Veremos si no necesitan convidá al Jurado a una Mahou.

Expectación por la siguiente chirigota, llega una cabeza de serie: Las divinas de la muerte del Canijo. Ver a este autor gordito con una peluca rubia, es pa morirse de la risa. Y tiene razón uno de los espectadores... parece un algodón de azúcar. Rajoy, a que voy a que voy a que voy!!. El público ruge ansioso porque ellas “están divinas de la muerte”. Muy buena presentación con grandes golpes “Jurado que yo también sé mandar gente pal cajón”. O le dan un consejito a la Teo “tiñete de negro y eres igual que Mario Vaquerizo”. Son la muerte, pero en versión mujer, que tiene más malange si cabe. Ojo al detalle de la guadaña que lleva cada uno con frases incluidas: una dice “ola k ase”. Comienzan fuertes, veremos las letras de los pasodobles. En el primero reparte la muerte, pero a su Tacita es a la única a la que le da la vida “le dan una amnistía”. El segundo más contundente y con mas gancho. A ese cambio en los sindicatos, los que antes luchaban por los derechos de los trabajadores y ahora, sólo ponen la mano para comer langostas, irse de fiesta o comprarse unos maletines “que esos puños están cerrados porque pueden contener dinero”. Primer cuplé mejor que el segundo. Se lo lleva el Rey que es un “transformer”, que en vez de incinerarlo o enterrarlo “lo vamos a llevar al punto limpio”. Segundo para su novio que está enganchado al Comunio. Estribillo al tipo, entra demasiado bien “aquí te pillo, aquí te mato”. El chiste final mejor que el desarrollo del mismo. Y el cachondeo culmina en el popurrí. De lo mejor de todo su repertorio. No he dejado de reír. A estas divinas le da por matar a su autor el Canijo y es cuando se lía. Un repertorio que va a más en donde el Canijo es el máximo protagonista. Los mejores momentos cuando lo meten en una baguet “descanse en pan”. La parte en la que se coloca en el ataúd con bailecito y todo. Dice que no tiene cintura “que es una lata de pepsi”. Canijo les pide por dios una vida y dicen que esto no es el Cundy Crash. Le dan el pésame pero nadie tiene cojones de sacarle a hombros. Bonito final, como nos tiene acostumbrado el autor “al final todos somos un saco de huesos”. Pero sobre todo tenemos que vivir “sin miedo”. Un escalofrío me acaba de entrar por el cuerpo.

Loco, muy chalado. Así como regresa este año el quintento del Morera. Gracias genio. Nos traen Clínica privada: Sana, sana culito de rana. La clínica se va a cerrar, pero para que el Ayuntamiento les de la subvención deben contratar dos puestos de trabajo. ¡Y qué dos trabajadores la madre que los parió!. Cada cual más tarado. Son Juan el Almendro, un loco obsesionado con la Navidad (con su zambomba a cuestas), y Paco el Cachetá (obsesionado con India Martinez) que ve cosas donde no las hay. Las risas están aseguradas porque se vana a meter tanto en el papel que los golpes a lo largo de la interpretación van a ser brutales. Ojito cuando se montan en una moto imaginaria. Ahora tienen que ir al Jefe, que les hace un examen para ver si son aptos para el puesto. Y creerme que se lía de tal manera porque no paran de confundirle al hombre. Tienen que darle la noticia a unos supuestos padres que acaban de perder a su hijo. Y a estos dos el tacto les falta. Llegan a decirle al pobre padre que su hijo está en un túnel cambiando la bombilla. “Psicología, psicología...” es lo que estos necesitan. Y llegamos a la tanda de cuplés. Al parecer han escuchado en la radio que hay gente que paga dinero por irse a vivir a Marte. Y que dos catalanes se han borrado “porque había que pagar el peaje”. ¡Claro! Si es que van a llegar allí y va a ver montado ya cuatro o cinco chinos. En el otro dicen que su cuñado se ha apuntado a esta experiencia y que su mujer ha sacado todo el dinero de la hipoteca “porque allí están por las nubes”. Un poco peor este que remonta con el estribillo. Ponen puntos a todo el mundo pero dicen que si Pilar Rubio fuese a la clínica a hacer un chequeo “sa puntan, sa puntan sa puntan”. Muy divertido. En el tema libre sigue el examen. Los puntos del Morera como obsesionado de la Navidad son de genio auténtico. Tienen que reconocer el cadáver anterior y no entiende porqué el gachó tiene los dientes blancos si no tiene brazos y no se puede lavar los dientes “que parecen peladillas”. Es más "que mala suerte morirse en navidades. Le toca el turno a Paco, que llora como un poseso cuando raja al muerto (¿Te han traido carbón los reyes Paco?-jajajaj). Y dice este que tiene “el corazón en un puño”. Muy buen golpe, hilado y efectista. Al final se acaba sabiendo que el loco de Paco ha sido el culpable del atropello del muerto y se la llevan a la cámara. Pero no a la frigorífica sino a las que hay en el teatro. El médico ya harto de ellos les dice que porqué no se lo llevan a la caja y ponen al muerto (que se ha caído de frío de las manos de Paco) en las letras del Cajasol que tiene el escenario en el medio. Esto es sello auténtico del autor. ¿Quien no está llorando de la risa con esto por Dios?. Yo creo que las expectativas se han cumplido y que en próximos pases vamos a ver más de la esencia morerista. Se van hasta próximos pases... bonito diciendo que su mejor paciente es la Tacita. Que el carnaval es “una bendita enfermedad”, es la mejor medicina “para sacarte una sonrisa por carnavales”. Y así estoy, con la sonrisa en la cara que no se me quita ni con cuatro anises en una zambomba jerezana.

Anchoas ricas nos traen desde Santoña la siguiente chirigota. Muy esperada y muy seguida por muchos aficionado: Los auténicos cargaores. Hacen un pase correcto mezclando muchos tipos de acentos: americano,gaditano y santanderino. Al final de su repertorio sacan su acento para decirnos que hay muchas cosas que nos unen. Aplauso del público que los despide con mucho cariño por su esfuerzo de todos los años.

De de la comparsa El silencio hay que destacar el espectacular tipo que nos traen. Es la personificación del silencio en todas las facetas de nuestras vidas. La de aquellas coplas que no se cantan en carnaval o ese silencio que se produce en una infidelidad. El blanco predomina, tanto en el maquillaje como hasta en las gafas. No deben ver nada. Y cantar sin ver nada...que se lo digan a Martinez Ares con La niña de mis ojos.

Y como colofón a la adrenalina vertida en esta sesión tan espera la cual se agotaron las entradas a la hora de ponerse a la venta llega la chirigota del Cascana: No tememos pal convite pero sí pal twitter. Son unos tuiteros que llevan el pajarito azul encima de la cabeza. Tipo chulo y sencillo del que le van a sacar partido. Retuiteando voy retuiteando pa que to Cádiz se vaya enteraron.¡La música es súper pegadiza!. Ya veras la que van a formar en la calle. Presentación divertida con algún que otro golpe. Sin más. Esta chirigota reivindicativa usa su primer pasodoble para hablarnos de aquellas personas que son guerreras por las redes sociales. Pero que con eso no se hace nada. Hay que salir a la calle a luchar. Segundo mejor que el primero (muy de acuerdo con él). Para la negativa por parte del Patronato de acreditar a los medios digitales en el Falla. Dicen que con esto el concurso y su difusión da un paso atrás “y que por eso tenemos lo que nos merecemos”. Cuplés flojos. El primero para la etiqueta en los botellines de una cerveza que te dicen cuando está “fresca”. El segundo es raro (hoy ando rara de pelotas): A su cuñado Jacinto que es un flojo ¿y los riñones?. No, así no...Menos mal que sube con el estribillo, que ese año lo ha escrito el gran Libi: aseguran que aquí en Cai lo que preocupa son las ausencias de ciertos autores punteros del carnaval pero que a lo que ellos les preocupa “es que no lleguen a Cádiz barcos”. Ahí lo llevas. Popurrí gracioso con golpes, como el del traductor de Mandela. Bonito a la par que elegante su final: “la alegría en banda ancha sin tener casi de ná”. Guerreros hasta el último tuit ¿o retuit?.

No hay comentarios:

Publicar un comentario