jueves, 6 de febrero de 2014

Dos noches en una: unos muertos que están muy vivos frente a unos cuentos que hacen soñar.

La tercera sesión de preliminares viene marcada por el primer premio en chirigotas del año pasado. Popo y compañía ya colgaron en el armario su chaqueta de cuero “Grease”para meterse en la piel de unos zombies, que me parece a mí que están muy vivos. Hoy no me puedo levantar es su apuesta de este año. Puede que las comparaciones sean odiosas pero vienen dando la sorpresa como era de esperar.



Su tipo no es novedoso (hace unos años hubo una comparsa El Rincón de los elegidos que ya llevó algo similar), son artistas que han fallecido pero que reviven para cantar en las tablas del Falla. En su presentación ya nos dicen que todo el mundo cuando les preguntaban de qué irán este año se pensaba la gente que iban a ir del musical de Mecano (¿por el nombrecito de la chirigota?-nosotros también lo pensamos). Aunque hubiese pagado dinero por ver al showman Popo vestido de Ana Torroja y al Lupo de Nacho Cano. La sorpresa llegó cuando en mitad de la presentación se encienden las luces y hay en el escenario una Celia Cruz, una Amy Whinehouse, un Jonh Lennon, un Ray Charles, entre otros. Y un Popo que no es ni más ni menos que el Rey del Pop: Michael Jackson, personaje que le viene al pelo porque va a dar muchísimo juego durante el repertorio. Michael dice venir de Ubrique, que se ha comprado unos zapatos molones con los que baila como un poseso. Que con ellos va en las escaleras mecánicas del Simago y del Corte Ingles. Muy a su personaje. Bailan con “más arte que los Walking Dead”. Tengo la adrenalina metida en el cuerpo. Y el público responde con ganas-Este señores es, su carta de presentación, su “Thriller”. Sorpresa desvelada. Antes de empezar los pasodobles el Popo echa de menos el grito de guerra de María la Hierbabuena (que este año falta al Falla por problemas familiares). Y pide al público que hagan ese grito de guerra “los muertos el que no lo haga”. El público no duda ni un segundo en corearlo. Pasodobles chulos. El primero nos cuentan estos viñeros como todo su barrio se volcó con ellos el año pasado por el primer premio. Dicen que aunque ellos vengan vestidos de muertos, se suben a las tablas del Falla “pa darnos la vida”. Y tanto que lo están consiguiendo. Regresan estos viñeros, de la viña viña para resucitar el 3x4 de un barrio que le ha dado todo. El segundo es un zas en toda la boca. Dicen que si tenemos una mañana libre que nos acerquemos al pleno del Ayuntamiento. Que veremos el “porqué Cádiz está muerto”. Que hay muchos políticos que calientan la silla y no saben tan siquiera hablar. La izquierda estará despistada y en la derecha nada más que habrá figurines de la Teo. Nada están arreglando en la ciudad. Pero que, sobre todo, saldremos del Pleno “llorando”. Buena letra con buen remate. Clara declaración de intenciones de la situación actual que vive la Ciudad de plata. ´Denuncia para contra todo el arco político. Antes de introducir los cuplés el Popo se atreve a hacerle una coña a Celia Cruz, diciéndola que con qué quiere el manchado y ella le responde “con asúcar”. Es cuando ya el showman-Popo va a brillar solo. Desde los cuplés al popurrí va a ir creciendo las bromas y los chascarrillos. Primer cuplé para a mujer de su prima, que es una mujer muy fría. Y ellos le aconsejan buscarle el punto g ...”pero el punto g de las latas de cruzcampo”. En el segundo el Popo habla de que tiene un sobrino al que llama “el totoya”, que es un jartible del Carnaval. Es fanático de Juan Carlos Aragón. Dice que hizo la comunión vestido de Arakalakana. ¡Pa verlo!. Ahora dice que este sobrino se ha echado una novia, la cual no se cepilla. Que para eso tiene que hacer como Juan Carlos “estrenarla en Sevilla”. Muy simpáticote. El estribillo al tipo. Correcto. Dicen que ellos, viejas glorias de la canción han llenado auditorios, “hasta tanatorios”. Cortito y resolutivo. A Popo-Jackson en el popurrí se le va la pelota. Cree ver a su parienta en el gallinero (más bien escucharla porque desde el escenario no se debe ver ni pijo) y se pone a charlar con ella. Dicen que no les ha echo falta meterse en el tipo puesto que ellos salen así de la carpa. En la fosa común se lo pasan de miedo (y no mejor dicho), sobre todo cuando hacen un escote para comer que se ponen igual de gordos que la Caballé. Dice estar esperando a Raphael, Marujita, Dyango y Camilo Sexto. Elvis se pone a bailar como un poseso, antes dice ser el Rey del Rock. Ahora sólo llegar a ser el Rey Juan Carlos. Muy divertido. Hasta Amy, con lo fea que es ha ligado estando muerta. Lo mejor, ese Fary cantando carabirubí con la Teo y que la besaba subiéndose a un taburete. Espectáculo en su misma esencia. Y ahora...con ustedes...la traca final del show: Michael Jackson vacilando que todo lo suyo acaba en pop y nos enseña los cinco pasos suyos ¡¡Ojito con ellos!! Reivindica que siempre ha querido ser blanco y que quiere que le blanqueen. Pa eso que llame a la Infanta. Osan a grabar hasta un cd solidario: para arreglarle la boca a Chabelita , pero sobre todo, para comprarle a Messi un traje en el Tinoco. Último retazos de música que sabe a viña. Se siente viña. Sentimentalismo puro y duro. Una chirigota en condiciones.

De este día comentar sólo el cameo de Ismael Beiro en el cuarteto Tu cara me suena. Pero sólo por eso, porque sale este señor. Sin más. Un cuarteto malo de esos de echarle el telón.

La cuarta sesión de preliminares. Un poco sosa y descafeinada viene marcada por el Coro del Alemania y el pase de batuta de Joaquín Quiñones para Bustelo.

Me pasa una cosa curiosa cuando me siento a comentar el coro de este año de Antonio Alemania. Mira que me gustaba cuando escribía cositas y las cantaba con Martinez Ares, o como me gustó Un Mundo Aparte. Es la primera vez que me pasa que me siento delante de una agrupación (la cuál he escuchado un par de veces) y no sé como enfrentarme a ella. No sé si porque los años anteriores me parecieron superiores o porque es. Bueno, intentaré ser lo más fiel a mí misma. Son estudiantes de cuarto curso. Es la cuarta agrupación que el señor Alemania trae al Falla. Vienen a ser examinados por Cádiz. Veremos si llegan al quinto raspado o consiguen buena nota. En el primer tango les muestran sus respetos a Cádiz, a “la viña del moscatel”. El segundo tango es un poco raro. Y con esto me refiero a que empiezan bien contándonos como que hay en el extranjero una fuga de talentos. Pero luego hablan de un joven humilde que se tiene que ir fuera a trabajar y que se encuentra un grupo de gaditanos con los que ve la Final. No sé como encajarlo la verdad. Debo ser un poco corta. Cuplés del montón. En el primero nos cuentan que el coro esta en alza. Que hay muchos y muy buenos este año en el Concurso- Ellos no son fanáticos de nadie, que sólo echan de menos el grito de María la Hierbabuena. Segundo para el Rey Juan Carlos. Que cuando va con su yerno pita en los aeropuertos. No se sabe si es él o el propio Rey. Que sólo necesita un lingotazo de 3x1. Estribillo al tipo: dicen que la escuela donde ellos aprenden a ser gaditanos. El popurrí me parece un poco aburrido. Sacan unos pitos, unos pompones y yo no sé que más. Hasta palmaditas finales. Veremos cual es la nota de corte que les pone el Jurado.

Tras esta cabezadita antes de empezar vamos con la siguiente comparsa. Bendito cuento nos traen. Porque estaba siendo una noche un poco soporífera y descafeinada. Este año el relevo de la comparsa de Joaquín Quiñones viene de la mano de Bustelo. Y que gran acierto. No sabemos los motivos de este cambio de papeles. Pero nos gusta. Un mano a mano de dos autores que llena. Y que tiene al público entregado. Hay ganas de escuchar a Los cuenterete. Y demos gracias a Dios. Un cuento elegante y con pellizo, de esos que se te ponen los bellos de punta. Una presentación digna de ser contada de ciudad en ciudad. Aquí llegan esta especie de Grimm, que van recogiendo cuentos. Trovadores de sueños y palabras. La música ya de por sí es un deleite para los oídos, de la mano de Tato (uno de los antifaces de oro de este año). Menudos deítos. Hacen una parada en el camino porque ante sus ojos se encuentran una Cádiz, en la que se prefieren los papeles de los billetes y los golpecitos en el pecho antes que los papelillos de Carnaval. Primer pasodoble cantado. A Quiñones “Cádiz se queda con un novio menos”. Y tanto. Vuelve el año que viene por favor. Es un piropazo en toda regla de Bustelo a Quiñones, del que coge el testigo. Entre bambalinas Quiñones emocionado. Normal. Preciosa letra, de verdad. Casi ná. Secada la lagrimita seguimos. Segundo. Otra guantá sin manos de esas que tanto se llevan este año en el concurso. Para Juan Carlos. Que es como “un comodín”. Que la calle no es “esa mujer de convivencia” a la que usar a su antojo. Que el Falla “no es una puta” a la que manejar a tu antojo. No hay que decir nada más. Letra para quien la entienda y la coja. Primer cuplé un poco descafeinado. Para un supuesto manitas de su barrio que todo lo hace y que resulta que es con el que le pone los cuernos su mujer. El remate del segundo mejor. Para el hijo de la Carbonero e Iker Casillas, que no se les ocurra poner a Mou de padrino. Estribillo precioso “y yo que soy gaditano quiero morirme al final con mi guitarra en la mano y mi Cai a mi lao”. ¡Cómo no! Vaya tela con Bustelo. Unas metáforas hacia Cádiz dignas de escuchar miles de veces. Elegancia y pureza de comparsa porque “cai ya no necesita más cuenteretes”.

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