sábado, 15 de febrero de 2014

Antonio Martín enamora con sus gitanos canasteros hippies.

Soporífera penúltima sesión de preliminares si no fuese por la comparsa de Antonio Martín que vienen a revalidar su primer premio en la modalidad conseguido el año pasado. Destacar el coro de Enrique Valdivia. Después del descanso la sesión fue a menos. Mejor que nos hubiésemos ido a dormir.


El coro ¡¡¡Pim, pam, pum!!! vienen con “sed de venganza”. Representan un duelo en la Caleta con un tipo muy ochentero. Pim, pam pum tengo una pistola. Pim, pam, pum que dispara sola. Que miedo. Al primero al que disparan es a Rajoy, que lo único que hace es “dar por culo”. Toman posesiones para cantar los tangos, como el coro clásico. En el primero se quejan de esa Justicia de pago que deja libre a un violador y a un etarra. Deja “las puertas abiertas” a ciertos hijos de puta. Todo en esta vida es un ojo por ojo diente por diente. Porque “la justicia está muerta”. Un tango al tipo. Hay que decir que en el siglo dieciocho fue cuando se produjo la separación de poderes, entre ellos el de la Justicia. En el segundo tango aseguran ser devotos del Cristo de la Misericordia “si pudiese ayudarte todos los Lunes Santos a cagar tus penas”. Silencio, silencio es lo que les produce cuando observan a este Cristo viñero, el Señor de la Viña “el de la Palma, el de la Palma”. Primero de los cuplés para su suegra, que no puede ni verle. Y cuando lo hace lo recibe “a puerta gayola”. Que tiene tanto dinero y no quiere que nadie se entere por si van a robarle. Rematan dando su dirección. Cachondeito, pobre suegra. Segundo cuplés para dos de los famosos fallecidos recientemente. Manolo Escobar que el pobre lleva toda su vida buscando su carro. Y Sarita Montiel que se murió fumándose su puro. Al final resulta que el carro de Manolo se lo quemó Sarita. En su estribillo amenazan a las chicas con su pistola. Pero al final “pim, pam, pum, gatillazo”. Muy bueno, a su tipo. Su popurrí es muy animado, la pistola ya dispara sola. A Rajoy, pero las ninfas no se salvan. Al final todos acaban muertos. Actuación más que aceptable. Esperemos que el Jurado no los mate y lleguen a Cuartos.

Y llega la atracción de la noche. La comparsa de Antonio Martín. Este año dejan de ser genios de la lámpara para convertirse en Los Hippytanos. Una mezcla de gitanos canasteros con aires hippies. Su presentación es muy calé. Engrandece más si cabe el tipo. La verdad es que es chulísimo. Simulan la noche a media luz con el color azul. Me recuerda a otra de sus comparsas: Las locuras de Martin Burton. ¡Que te gusta Antonio el color azul!. También el año pasado el tipo era azul... “No, ni ná...”. Se nota en la presentación el fichaje de Carlos Mera que viene de la comparsa de Bienvenido. Pues eso señores, que hagamos el amor y no la guerra. Son medio gitanos, medio hippies “pero ante todo gaditanos”, en donde “su Cái es lo primero”. Los dos pasodobles que vienen a continuación van para la mujer. Y yo me derrito con ellos. En el primero le cantan a su “primita” Mariana Cornejo. Porque cuando hablamos de arte “cai es un santuario”. Mariana, que aunque era gitana sin serlo, fue la más flamenca de todas. Olé cojones. Gran pasodoble. Grande la letra. En el segundo me vuelvo loca ya del todo. Aunque empiezan cantándole de una forma poética a esa mujer como “diosa del amor y novia del querer”. Donde ella es “niña y señora”, aquella “que nunca se acobarda por más que soplen los vientos”. Que eres “esposa y madre a la vez”. Que compaginas tu vida maternal con la laboral y que “defiendes a tus hijos que hasta te sacrificarías por ellos”. Tú y solo tú, mujer “eres la dueña de tu vientre”, por encima de jueces e Iglesia que te diga lo contrario. Gran remate, pero gran pasodoble criticando la Ley del Aborto que el señor Gallardón ha impuesto. En los cuplés se nota la mano del Morera. El primero para las entradas del concurso que este año se venden en el Carranza. Dice que mandaron a novia a por ellas pero que ella se coló en otra ventanilla comprando entradas para ver al Cádiz. Pero que no se pudo enfadar con ella puesto que se ríe más con los amarillos que con el Concurso. El segundo a su hijo, que pidió por Reyes un trompo el jodido. Y ellos comprándoles nuevas tecnologías. ¡Que doló!. Muy bueno el estribillo: “y si la vida te dice que no, abrazaditos los dos le decimos no ni ná...”. Su hippytano popurrí tiene cosas con contenido. La rumba de despedida entre Carli y el Pájaro es exquisita. Se van cantando que “en medio mundo se escuchen las voces de los hippyes canasteros”. O no..Dios mío..sale Subiela con una pancarta “solución para Delphi”. Oh..menos mal pensaba que se iba a poner a contar chistes o a decir alguna pamplina. Ya les iba a pedir la pistola a los del coro anterior. En definitiva un buen pase. Este año hay nivelón en comparsas.

¿Una copita en el ambigú?

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